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RELAX A ORILLAS DEL DUERO
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Fechas, Itinerarios y Anecdotas
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21/04/2006, VIGO - OPORTO - ALPENDURADA
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Salimos de Vigo despues del almuerzo camino de Oporto, para remontar el Duero y dirigirnos al Hotel Conven da Alpendurada, un antiguo convento benedictino del siglo XI enclavado en un lugar privilegiado, dominando el río y rodeado de amplios espacios verdes. Las antiguas celdas han sido reconvertidas en cómodas habitaciones y el resto de las estancias reconstruidas y habilitadas como distintos salones, cocinas, comedores, etc.
Su actual propietario ha ido recopilando auténticas antiguedades y algunas magníficas obras de arte, con lo que el simple deambular por sus corredores y claustros se convierte en un auténtico lujo.
Disfrutamos de una magnífica cena en un precioso comedor sobre el río y nos retiramos a descansar.
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22/04/2006, ALPENDURADA
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Amaneció un día esplendido, por lo que tras un buen desayuno nos dirigimos hacia el río para realizar un mini-crucero por los tres ríos que confluyen en esta zona; así navegamos por el Duero, el Támega y brevemente por el Paiva, disfrutando de un relajante paisaje luciendo toda su frondosidad propia de la primavera y descubriendo recónditos rincones.
Este paseo nos abrió el apetito, por lo que regresamos para almorzar en nuestro \"convento\", no sin detenernos antes en un mercadillo que llamó nuestra atención en el camino.
Dedicamos la tarde a hacer una visita guiada de las instalaciones del antiguo convento para conocer su historia y admirar sus colecciones, para relajarnos a continuación, unos paseando por sus jardines, y otros disfrutando da la sauna y su piscina climatizada.
Nos sorprendieron con otra magnífica cena regional y departimos una agradable sobremesa con un magnífico vino de la cosecha del propietario.
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23/04/2006, ALPENDURADA - OPORTO - VIGO
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Siguió acompañándonos el buen clima en este fin de semana, por lo que tras nuestro desayuno, nos dispusimos a realizar una buena caminata por la inmensa finca que rodea el convento, bajando ahasta la misma orilla del río y contemplando alguna de las antiguas casas que se están restaurando en el interior de la finca. Llegamos finalmente a la ribera del río y allí nos sorpendieron con un estupendo aperitivo con productos propios de la regíón, que sirvieron para reponer fuerzas antes de iniciar la subida, que apretando ya el calor, resultó un poquito más exigente.
En el almuerzo nos ofrecieron un extraordinario y típico \"bacalao al horno\" en su restaurante panorámico dominando un recodo del río de espectacular belleza.
Recuperados de la caminata, y del almuerzo, iniciamos nuestro viaje de retorno a Vigo.
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